Choosing Suffering over Safety

Author
Bonnie Rose
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Image of the WeekElegir Sufrimiento en vez de Seguridad
por Bonnie Rose (Agosto 17, 2015)


“¿Puedes caminar, cielo?” Le digo estas palabras a nuestra perra Stella que se está muriendo. Es la hora del desayuno y si ella caminase desde nuestra habitación a la cocina, podría ser una señal. Podría ser que estuviese bien. Así que vuelvo a preguntarle, “¿Puedes caminar?”

Mientras hago la pregunta, recuerdo once años de dormir retorcida como un pretzel para que la perra pueda descansar cómodamente toda la noche. Recuerdo mañanas cuándo se levantaba al amanecer y pisoteaba el colchón con sus patas de Pointer para hacerme levantar, para hacerme salir de los arbustos de mi sueño como haría con una codorniz salvaje. Ahora son las nueve de la mañana y suspira a los pies de la cama, ojos alerta y respiración agitada.

Cuando mi madre se estaba muriendo, no hice esa pregunta. No hice ninguna pregunta. No quería saber la respuesta porque la respuesta lo cambiaría todo. No hablamos sobre el cáncer; Cómo estaba devorando los huesos de mi madre y sus órganos internos, cómo estaba planeando robarme a mi persona favorita. No hablamos de amor ni de pérdida, ni de su deseo de verme encontrar una vida floreciente. No mencionamos cómo la muerte asesinaría su alegría o cómo la muerte me robaría el placer de volver a casa de la universidad para las vacaciones de Acción de Gracias y ver su cara en la ventana de la cocina, deseosa de escuchar cada detalle de mi vida. La muerte acabaría con eso. Así que no hablamos de ello.

Yo estaba inmovilizada. Juntos en la que una vez fue nuestra casa segura en Briarccliff esa última mañana mi madre no podía hablar. Quería algo de mi. Quería mi ayuda. Yo tenía diecisite años y no sabía qué hacer. Había algo malo en la habitación. Yo estaba demasiado asustada para mostrar mi miedo. Quería arreglarlo. No sabía qué hacer.

Así que le cogí la mano, lágrimas rodando por mis mejillas, desconcertada frente a la cara de la muerte inexplicable. Me miró y me dijo “Gracias”. “ Treinta y seis horas despues, murió. Esas fueron las últimas palabras que me dijo.


De alguna manera, a lo largo de los años de vida, de ministerio, de muerte de seres queridos, mascotas perdidas y amores perdidos, estoy aprendiendo a preguntar “¿Puedes caminar?” Estoy aprendiendo a preguntar las otras preguntas duras y seguir estando presente en las respuestas. Estoy aprendiendo a sufrir.

Di mis primeros pasos cautelosos hacia el sufrimiento en Shadowlands, la producción de Brodway donde a través de casualidades y conexiones, fui seleccionada como suplente durante ocho semanas. La obra es sobre la transición de lo intelectual a lo experiencial que vivió C.S. Lewis. Cuando Lewis era niño, su madre murió. Nunca lloró, nunca se permitió sentir la pérdida. Más tarde en la vida, cuando Lewis era un profesor irascible y solterón, conoció a su amor verdadero, Joy Gresham. Poco después de conocerse y casarse ella enfermó de cáncer y murió. Cuando Joy murió él permitió que la desolación le sobrepasase.

Él dijo, “El chico busca la seguridad, el hombre elige sufrir.”

Ocho espectáculos a la semana, sentada entre bastidores escuchando los monitores, oyendo esas palabras: El chico busca la seguridad, el hombre elige sufrir.

Y ahora, cada día, elijo entre el sufrimiento y la seguridad. ¿Tendré el valor de enfrentarme a lo que ocurre y mantener mi corazón donde debe estar?

Como no sé si puedo andar. No sé si puedo mantenerme en pie. Hay días en los que me quedo atónita sobre este escenario llamado Tierra, enfrentándome a las penas de ser humana- la pérdida, la muerte, la indignidad del cambio continuo.

Pero a veces sufrir no es sufrir.

Esos últimos días con Stella, volvería a sufrirlos gustosamente otra vez. Fue un honor sostenerla mientras se dejaba ir. Fue un placer poner sus necesidades en primer lugar.
Fue un placer preguntarle, “¿Puedes caminar?” y estar enamorada de cualquiera que fuese la verdad. Fue un placer quererla, entender que el amor es el amor y no importa si es simplemente una perra, y que la muerte no puede matar un amor como ese. Sufrir no es sufrir, sufrir es la nueva alegría.


Bonnie Rose es ministra con el Ventura's Center for Spiritual Living. La lectura de arriba ha sido sacada de su blog.
 

Bonnie Rose is a minister with Ventura's Center for Spiritual Living. Above reading was excerpted from her blog.


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