Me importa y estoy dispuesta a servir
Por Marian Wright Edelman
Señor, no sé predicar como Martin Luther King Jr.
ni escribir una frase poética como Maya Angelou,
pero me importa y estoy dispuesta a servir.
No tengo la valentía de Fred Shuttlesworth ni Harriet Tubman, ni las habilidades políticas de Franklin y Eleanor Roosevelt,
pero me importa y estoy dispuesta a servir.
No sé cantar como Fannie Lou Hamer ni organizar como Ella Baker y Bayard Rustin,
pero me importa y estoy dispuesta a servir.
No soy santa como el arzobispo Tutu, ni indulgente como Mandela, ni disciplinada como Gandhi,
pero me importa y estoy dispuesta a servir.
No soy brillante como el Dr. W.E.B. Du Bois o Elizabeth Cady Stanton, o tan elocuente como Sojourner Truth y Booker T. Washington, pero me importa y estoy dispuesta a servir.
No tengo la santidad de la Madre Teresa, ni el amor de Dorothy Day, ni el espíritu apacible y firme de César Chávez, pero me importa y estoy dispuesta a servir.
Dios mío, ya no es tan fácil como antes, plantear un problema y forjar una solución, pero me importa y estoy dispuesta a servir.
Mi mente y mi cuerpo no son tan ágiles como en la juventud, y mi energía me llega a borbotones, pero me importa y estoy dispuesta a servir.
Soy tan joven, nadie me escucha, no estoy segura de qué decir o hacer, pero me importa y estoy dispuesta a servir.
No veo ni oigo bien, hablo bien inglés, a veces tartamudeo, tengo miedo a las críticas y me da mucho miedo ponerme de pie delante de otr@s, pero me importa y estoy dispuesta a servir.
Marian Wright Edelman, reconocida activista estadounidense por los derechos civiles y los derechos del niño, abogada y autora, es conocida por ser la fundadora y presidenta emérita del Fondo de Defensa del Niño (CDF), un grupo líder de defensa que garantiza que los niños tengan un comienzo justo, saludable y seguro en la vida. Pionera del Movimiento por los Derechos Civiles, fue la primera mujer negra admitida en el Colegio de Abogados de Mississippi y colaboró con líderes como Martin Luther King Jr., fundando posteriormente el CDF para promover políticas para jóvenes vulnerables.
PREGUNTAS SEMILLA PARA LA REFLEXIÓN: ¿Cómo te identificas con la idea de que, a pesar de no poseer las cualidades excepcionales de las figuras históricas, es posible cuidar y servir? ¿Podrías compartir una historia personal que refleje un momento en el que te sentiste inferior en comparación con los demás, pero aun así elegiste contribuir o marcar la diferencia? ¿Qué te ayuda a aceptar tus imperfecciones y a seguir sirviendo a los demás con cariño y dedicación?