Cuando todo se desmorona
--por Pema Chodron
Solía tener un letrero colgado en la pared que decía: "Solo en la medida en que nos exponemos una y otra vez a la aniquilación, podemos encontrar en nosotros lo indestructible". De alguna manera, incluso antes de escuchar las enseñanzas budistas, sabía que este era el espíritu del verdadero despertar. Se trataba de soltarlo todo.
Sin embargo, cuando nos derrumbamos y no encontramos nada a lo que aferrarnos, duele mucho. Es como el lema del Instituto Naropa: "El amor a la verdad te pone en una situación incómoda". Puede que tengamos una visión romántica de lo que eso significa, pero cuando nos damos cuenta de la verdad, sufrimos. Nos miramos en el espejo del baño y ahí estamos, con nuestros granos, nuestro rostro envejecido, nuestra falta de amabilidad, nuestra agresividad y timidez; todo eso.
Aquí es donde entra la ternura. Cuando las cosas se tambalean y nada funciona, podemos darnos cuenta de que estamos al borde de algo. Quizás nos demos cuenta de que este es un lugar muy vulnerable y tierno, y que esa ternura puede ir en ambos sentidos. Podemos encerrarnos en nosotr@s mism@s y sentir resentimiento, o podemos conectar con esa cualidad palpitante. Definitivamente, hay algo tierno y palpitante en la falta de fundamento.
Es una especie de prueba, la clase de prueba que l@s guerrer@s espirituales necesitan para despertar sus corazones. A veces, es debido a la enfermedad o la muerte que nos encontramos en este lugar. Experimentamos una sensación de pérdida: la pérdida de nuestros seres queridos, la pérdida de nuestra juventud, la pérdida de nuestra vida.
Tengo un amigo que se está muriendo de SIDA. Antes de irme de viaje, estábamos hablando. Me dijo: «No quería esto, lo odiaba y me aterrorizaba. Pero resulta que esta enfermedad ha sido mi mayor regalo». Dijo: «Ahora cada momento es tan valioso para mí. Todas las personas en mi vida son tan valiosas para mí. Mi vida entera significa tanto para mí». Algo realmente había cambiado y se sentía listo para su muerte. Algo que era horrible y aterrador se había convertido en un regalo.
Que las cosas se desmoronen es una especie de prueba y también una especie de sanación. Creemos que el objetivo es pasar la prueba o superar el problema, pero la verdad es que las cosas no se resuelven realmente. Se unen y se desmoronan. Luego se vuelven a unir y se desmoronan de nuevo. Es así. La sanación proviene de dejar espacio para que todo esto suceda: espacio para el dolor, para el alivio, para la tristeza, para la alegría. Cuando pensamos que algo nos traerá placer, no sabemos qué va a pasar realmente. Cuando pensamos que algo nos va a causar tristeza, no lo sabemos. Dejar espacio para la incertidumbre es lo más importante de todo. Intentamos hacer lo que creemos que nos va a ayudar. Pero no lo sabemos. Nunca sabemos si vamos a fracasar o a mantenernos erguidos. Cuando hay una gran decepción, no sabemos si ese es el final de la historia. Puede ser solo el comienzo de una gran aventura.
Preguntas semilla para la reflexión: ¿Cómo te identificas con la idea de que exponernos repetidamente a la aniquilación es necesario para descubrir lo indestructible que hay en nuestro interior? ¿Podrías compartir una historia personal que ilustre un momento de tu vida en el que todo se estaba desmoronando y, sin embargo, encontraste un regalo o una revelación sorprendente en esa experiencia? ¿Qué te ayuda a crear espacio para la incertidumbre y a permanecer abierto tanto a la alegría como al dolor que surgen en el proceso de unión y desintegración de las cosas?
Pema Chodron es una popular maestra de budismo, nacida en Estados Unidos. Es maestra residente en el Monasterio de la Abadía de Gampo en Nueva Escocia..
Pema Chodron is a popular American-born teacher of Buddhism. She serves as resident teacher at Gampo Abbey Monastery in Nova Scotia.
Seed Questions for Reflection
How do you relate to the notion that exposing ourselves repeatedly to annihilation is necessary to discover what is indestructible within us? Can you share a personal story that illustrates a moment in your life when things were falling apart, yet you found a surprising gift or insight within that experience? What helps you to create space for not knowing and to remain open to both the joy and grief that arise in the process of things coming together and falling apart?