Mis sueños, mis obras, deben esperar hasta después del infierno
--por Gwendolyn Brooks
Guardo mi miel y almaceno mi pan
En pequeños frascos y armarios que yo elijo.
Etiqueto claramente, y a cada pestillo y tapa
le ordeno: “Sé firme hasta que regrese del infierno”.
Tengo mucha hambre. Estoy incompleta.
Y nadie sabe cuándo podré volver a comer.
Nadie puede decirme nada más que “Espera”,
La tenue luz. Mantengo los ojos fijos en ella;
Esperando que, cuando los días infernales de mi dolor
Se extiendan hasta sus últimos vestigios y reanude
Con esas piernas que me quedan, con ese corazón
que pueda arreglármelas, recuerde volver a casa,
Mi paladar no se habrá vuelto insensible
A la miel y al pan que la antigua pureza podía amar.
Preguntas semilla para la reflexión: ¿Qué opinas del impulso de protegernos de la insensibilidad a la bondad en medio de tiempos difíciles? ¿Puedes compartir una historia personal de alguna ocasión en la que mantuviste la mirada fija mientras estabas en medio de grandes dificultades? ¿Qué te ayuda a conservar el sentido del gusto para no insensibilizarte ante las cosas buenas?
Gwendolyn Brooks fue la primera afroamericana en recibir un Premio Pulitzer. Su obra a menudo trataba sobre las celebraciones y las luchas personales de la gente común de su comunidad.
Gwendolyn Brooks was the first African American to receive a Pulitzer Prize. Her work often dealt with the personal celebrations and struggles of ordinary people in her community.