Death is Life's Door

Author
Paul Fleischman
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Image of the WeekLA MUERTE ES LA PUERTA DE LA VIDA
De Paul Fleischman

Sentarme a meditar me ha permitido darme cuenta del rol que la muerte ha jugado y todavía continúa jugando en mi vida. Toda criatura viviente sabe que la suma total de sus pulsaciones es limitada. Cuando era niño me preguntaba: ¿Dónde estaba antes de haber nacido? ¿Dónde estaré después de morir? ¿Cuánto dura “para siempre” y cuándo termina? Como estudiante universitario de Historia sabía que todo héroe moría; Vi los colores de los imperios cambiar una y otra vez en los mapas de los libros como si fueran mareas. (¡Yo no!) ¿Dónde puedo observar que la impermanencia no es la ley? Intento esconderme de esto tan bien como puedo, detrás de mi juventud (ya con arrugas, primero alrededor de los ojos, y encaneciendo), y detrás mi seguro de salud, pero ningún escondite funciona.

Todos los días terminan con oscuridad; las cosas deben hacerse hoy o nunca ocurrirán. Curiosamente, en vez de debilitar mi apetito o producirme nausea, la presión del anochecer me ayuda a valorar la vida. ¿No es ésta la observación humana más universal? Cada mazazo que doy a las grietas de los troncos de roble que estoy partiendo es más preciso. Elijo cada libro que voy a leer con precisión y razón. Escucho la llamada de cuidado y amor de mi niño y de los caminos silvestres que mantengo como una cita obligatoria. Me siento al alba del día y el día pasa. Otro amanecer, pero la serie es limitada, así que me prometo en mi cámara interna que no voy a perderme un solo día.

Sentarme a meditar me afianza en la realidad psicológica de que la muerte es la puerta de la vida. No hay ningún poder que me pueda salvar. Porque soy consciente de la muerte, y tengo miedo, apoyo mi hombro en vivir sin automatismos ni reactivamente, como un animal, ni pasivo y suplicante como un niño que pretende que su padre le cuide constantemente, pero sí con la capacidad de decidir conscientemente cada momento fugaz de mi vida. Sé que mis pétalos tienen un esplendor volátil. Pero para mantener esto en mente un escapista ordinario necesita constantemente re-encontrarse con los límites, con el metrónomo de la apreciación, la muerte.

Me siento a meditar cada día porque saber que voy a morir enriquece mi vida, así que tengo que salir de mi camino para buscar disciplina y la estabilidad que para mí es necesaria para realmente afrontar esta verdad. Para abrazar la vida tengo que darle la mano a la muerte. Para esto necesito práctica. Cada momento sentado es morir a la actividad externa, una renuncia a la distracción, una cesación de la gratificación anticipada. Es la vida ahora, tal y como es. Algún día esta concentración austera aparecerá muy, muy fácilmente. De hecho ya ha aparecido.

Paul R. Fleishman es un psiquiatra, profesor de meditación vipassana y autor de ocho libros, el más reciente: “Maravilla: Cuándo y Porqué el Mundo Parece Radiante”. Este texto es parte de su ensayo: “Porqué me siento”.
 

Paul R. Fleischman is a psychiatrist, a teacher of Vipassana meditation, and an author of eight books, most recently, "Wonder: When and Why the World Appears Radiant". The above is from his essay, "Why I Sit".


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